El 8 de agosto, en el Gillette Stadium de Foxborough, Houston venció 2-0 a New England Revolution con dos protagonistas de perfiles opuestos. Guilherme, el delantero brasileño que ya carga buena parte del peso ofensivo del equipo, anotó al final del primer tiempo. Y Agustín Resch, defensor novato, marcó el primer gol de su carrera profesional. Entre los dos, extendieron a seis partidos la racha sin perder de Houston.
Un gol de cierre y otro de apertura
Guilherme resolvió al minuto 45+1, en tiempo agregado y sin necesidad de asistencia, un gol que llegó en el peor momento posible para la defensa rival: el último minuto antes del descanso. Ya en el segundo tiempo, al 63, Jack McGlynn puso un centro de esquina que Resch cabeceó al fondo de la red. Para un defensor, anotar su primer gol profesional de cabeza, en un córner bien ejecutado, es exactamente el tipo de gol que se espera de esa posición.
Que el segundo gol lo anotara un defensor, y no uno de los delanteros de mayor nombre en la nómina, no es un detalle menor. Una ofensiva que depende de una sola pluma se vuelve predecible para los rivales; una que también recibe goles desde la defensa, en jugadas de pelota parada, es mucho más difícil de planear en la pizarra. Ese balance entre el gol de estrella y el gol de rol se sostendría, con variaciones, durante el resto del mes de agosto, mientras Houston seguía escalando hacia el segundo lugar del Oeste.
La otra racha, la que no anota goles
El 2-0 también fue la tercera blanqueada consecutiva del arquero Jonathan Bond, un dato que empieza a repetirse tanto que deja de sonar casual. Houston sumó otra victoria como visitante, una mejora notable para un equipo que en 2025 tuvo, según el propio dueño del club, el peor récord de su historia jugando como local. Ganar fuera de Shell Energy Stadium, con la defensa sólida y goles repartidos entre distintos jugadores, es una señal de que este Houston no depende de una sola fórmula para sumar puntos.
Ese tercer cero consecutivo se sumaría a un cuarto la semana siguiente contra LA Galaxy y, más adelante, a un total de seis blanqueadas en siete partidos hacia finales de agosto. Bond entró a esta temporada como una pieza más del plantel; para agosto, ya era la razón estadística por la que Houston ganaba partidos sin necesitar goleadas.
Cómo lo vivió la afición en español
Para la comunidad que sigue al Dynamo en español, este partido, como todos los de la temporada 2026, se transmitió por TUDN Radio 102.9 FM, con Danny Mejía en su temporada número 21 narrando al club y César Procel como su compañero en la cabina. Es una narración que ya lleva más de dos décadas acompañando a la afición hispana de Houston, partido tras partido, mucho antes de que el equipo llegara a pelear el liderato del Oeste como lo hace ahora.
Este resultado también llegó apenas dos semanas después de que Houston resolviera su derbi estatal contra Austin FC con una goleada de 3-0, y una semana después de ganar en Kansas City con un hombre de ventaja. El patrón empezaba a repetirse: distintos rivales, distintos escenarios, el mismo resultado final a favor de Houston.
La mejora no se limitó a los partidos en casa. En 2025, cuando el club registró su peor marca histórica jugando de local, el rendimiento como visitante tampoco fue una fortaleza para Houston. Sumar victorias fuera de casa a mediados de agosto de 2026 es tan revelador del cambio de temporada como cualquier resultado dentro de Shell Energy Stadium.
Lo que significa en la tabla
Una victoria de visitante en la Costa Este no solo suma tres puntos: confirma que Houston puede ganar lejos de Shell Energy Stadium, algo que no siempre fue cierto para este club en años anteriores. Con Resch sumándose a la lista de goleadores y Bond en racha, el Dynamo entró a mediados de agosto con más piezas funcionando de las que tenía a inicios de temporada. El resto del calendario de agosto y las noticias relacionadas con la comunidad futbolera de Houston se pueden seguir en la sección de deportes y en noticias, además de la cobertura específica de la liga en fútbol profesional.