Cuatro días después de la final del Mundial 2026, jugada el 19 de julio fuera de Houston, queda una pregunta que no tiene una sola respuesta publicada: ¿valió la pena, en términos económicos, para esta ciudad? Esta nota reúne lo que se prometió antes del torneo y lo que se ha publicado después, atribuyendo cada cifra a quien la publicó, sin agregar una conclusión propia.
La promesa: 1,500 millones de dólares y medio millón de visitantes
Antes de que arrancara el Mundial, el comité anfitrión de Houston, con Chris Canetti a la cabeza, proyectó un impacto económico local de 1,500 millones de dólares y cerca de 500,000 visitantes para la ciudad. A nivel de todo el torneo, que se jugó de forma conjunta entre Estados Unidos, Canadá y México, las cifras citadas fueron de 40,000 millones de dólares en Norteamérica y 20,000 millones solo en Estados Unidos.
Lo publicado después: ocupación hotelera que bajó
Según un reportaje de Houston Public Media, la ocupación de hoteles y rentas de corto plazo en Houston cayó cerca de 2% respecto al mismo mes del año anterior durante junio de 2026, pese a que las tarifas por noche subieron. Sébastien Long, presidente de la Asociación de Renta de Corto Plazo de Texas, fue citado diciendo: "Pensábamos que iba a ser un éxito total... pero no lo fue." El mismo reportaje atribuye la diferencia a boletos caros, trámites de visa complicados y un clima geopolítico que habría afectado el turismo internacional hacia Estados Unidos.
Lo que sí se llenó: estadio y Fan Festival
En paralelo a esas cifras económicas, hay datos de asistencia que sí están confirmados de forma directa. El NRG Stadium recibió a más de 480,000 personas en total a lo largo de sus siete partidos entre el 14 de junio y el 4 de julio. La Fan Festival de EaDo, que operó del 11 de junio al 19 de julio, tuvo su día de mayor afluencia el 27 de junio, con 24,407 visitantes según el propio recuento oficial del comité anfitrión. A nivel nacional, Telemundo y Peacock reportaron un promedio de 6.3 millones de televidentes por partido a lo largo de los 104 partidos del torneo, un 143% más que en Qatar 2022. Esos números muestran que sí hubo actividad y público; lo que no está claro es si esa actividad se tradujo en el impacto económico local que se prometió.
Lo que no se sabe
Ninguno de los artículos que cita la cifra de 1,500 millones de dólares nombra el estudio o la metodología detrás de ella; todos la atribuyen de forma general al "comité anfitrión" o a "dos estudios" sin identificarlos. Y el reportaje sobre la caída en ocupación hotelera no pudo verificarse de forma directa en su fuente original al momento de esta cobertura, así que la cifra y la cita se presentan aquí como referencia, con esa reserva explícita.
Con esas dos versiones sobre la mesa, la promesa y lo publicado después, cada lector puede sacar su propia conclusión. Más cobertura sobre lo que dejó el Mundial en Houston sigue en deportes y en las noticias de esta estación.