Pocos instrumentos dicen "Tierra Caliente" como el arpa. Y el arpa del Valle de Apatzingán tiene un rasgo que la separa de cualquier otra: además de sonar como arpa, se toca como tambor. Así lo explicó Alfredo Ordaz, presidente de la Sociedad Nacional de Artistas de la República Mexicana A.C., en una rueda de prensa en la Secretaría de Turismo de Michoacán, de acuerdo con Quadratín Michoacán.
Un arpa que se tamborea
Según Ordaz, el arpa es un instrumento muy utilizado en la Tierra Caliente del Valle de Apatzingán y resulta fundamental para el sonido de la música tradicional de la región, porque su caja de resonancia permite que se tamboree, algo que no se puede hacer con la estructura del arpa clásica.
El mismo organizador aseguró que "México es el país con mayor variedad de arpas". También explicó que cada país fabrica sus arpas con maderas propias, porque transportarlas, por ejemplo de México a Paraguay, sería muy caro. En México se usa mucho el cedro rojo; para el lado de Jalisco se usa el tacote y, para el de Veracruz, el cedro.
¿Y cuánto cuesta un arpa? Depende de la calidad y de los componentes. Una sencilla anda alrededor de 10 mil pesos, mientras que las más completas, con mejor madera y cuerdas, pueden llegar a 50 mil y hasta a más de 70 mil pesos. Ordaz añadió que en el mariachi tradicional el arpa es un instrumento obligatorio, y que por los cambios de tono de las canciones no basta con un arpa muy sencilla.
Para que el instrumento siga vivo
La intención de estos encuentros, dijo Ordaz, es promover el arpa y que siga vigente: que haya más ejecutantes y más interés del público. Con esa idea, su asociación organizó junto con el Ayuntamiento de Morelia el Congreso Internacional de Arpistas 2026, del 25 al 27 de septiembre, con un concierto de apertura en la zona de la Catedral y una gala de clausura en el Teatro Mariano Matamoros, según otra nota de Quadratín. Fue el cuarto encuentro de este tipo y reunió a músicos de Paraguay, Colombia, Chile y de varias regiones de México, entre ellas Michoacán.
Memoria y Materia llega a Apatzingán
Más allá de la música, Apatzingán tiene este otoño una exposición de nivel nacional. Desde el 12 de septiembre, el Instituto Tecnológico Superior de Apatzingán alberga Memoria y Materia, una muestra itinerante de la Bienal Nacional de Pintura, Gráfica y Cerámica "Alfredo Zalce", que estará abierta al público hasta el 15 de noviembre, informó la Secretaría de Cultura de Michoacán.
La exposición reúne 20 obras de pintura, gráfica y cerámica contemporánea que resumen casi 30 años de historia del certamen, creado en 1997 y que va en su decimoquinta edición. Apatzingán es la tercera sede del recorrido, después de Cherán y Ciudad Hidalgo.
Danza contemporánea gratis, hasta diciembre
Apatzingán también es uno de los 14 municipios de la Muestra Estatal de Danza Contemporánea, que la Secretaría de Cultura de Michoacán presentó el 1 de octubre. El programa incluye más de 30 actividades gratuitas hasta el 4 de diciembre, entre presentaciones, talleres, un ciclo de videodanza, episodios de podcast y conversatorios, y en su construcción participaron 82 artistas. Los otros municipios sede son Jiquilpan, La Piedad, Maravatío, Morelia, Pátzcuaro, Peribán, Tanhuato, Tangamandapio, Uruapan, Vista Hermosa, Zacapu, Zamora y Zitácuaro.
La agenda de la región ya venía activa: el 1 de octubre, el Teatro Constitución de Apatzingán recibió con entrada libre "Adiós, querido Cuco", de Catexia Teatro, una obra para público a partir de seis años sobre una niña que enfrenta la pérdida del perro de su abuela, según la Secretaría de Cultura.
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