La Voz de Michoacán. Hay más de una treintena de domicilios afectados, entre estos hubo cinco casas con pérdidas totales, por las fuertes lluvias de este miércoles.
Lo que empezó con lluvia copiosa y fuertes vientos y por momentos caída de granizo, derivó en una tromba que durante casi una hora azotó buena parte del municipio de Los Reyes, principalmente la cabecera municipal, donde ocasionó que más de una treintena de domicilios resultaran dañados por haber penetrado el agua a los mismos o bien por haberse volado su techo, en este caso los más perjudicados fueron 5 casas de las más pobres, construidas con cartón, madera y lámina de metal, donde las pérdidas en muebles y ropas fue total.
Las colonias más perjudicadas por el meteoro fueron: “El Pujido”, donde por los menos tres domicilios presentaron pérdida total en sus escasas pertenecías (muebles y ropa); Nueva Eréndira, donde parte del techo de una vivienda voló por los aires, causando daño en muebles y ropa; San Juan, donde por los registros de drenaje brotaba grandes cantidades de agua; Jardines de San Juan, donde bajaron bajaron por sus calles grandes cantidades de lodo, piedras, ramas y basura del cerro de Santa Rosa, taponando el colector de aguas pluviales; Jardín, con ramas caídas y encharcamientos; Santa Rosa, El Tarasco y Guadalajarita, inundaciones, caída de ramas y cables.
También se reportaron diversas afectaciones, en las tenencias de Atapan y Zacán, en la primera el desgajamiento de un frondoso ciruelo, dañó una barda perimetral.
También hubo árboles desgajados y caídos, espectaculares y postes derribados, cortes de energía eléctrica y “caída” de la señal de telefonía por casi una hora; por la frecuencia de radio de la policía municipal, se escuchaba la solicitud de ayuda a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) debido a la caída de cables, posibles colapsos de postes y cortes de energía eléctrica en amplias zonas de la ciudad.
En la tarde lluviosa, incluso una empresa expendedora de gas prestó sus servicios en un domicilio de la colonia Héroe de Nacozari, donde un contenedor de gas había caído sobre unos cables de energía eléctrica.