(VOA noticias). – El senador Lindsey Graham, republicano por Carolina del Sur y Dick Durbin demócrata por Illinois, anunciaron el jueves un proyecto de ley que permitiría a estudiantes inmigrantes que han crecido en Estados Unidos obtener estatus legal y eventualmente ciudadanía.

Los jóvenes, conocidos como dreamers, han vivido en Estados Unidos desde que eran niños, y son estadounidenses en todos los sentidos, excepto por su estatus migratorio. Bajo la ley actual pueden ser deportados y no tienen la oportunidad de hacerse ciudadanos.

Un grupo de estos jóvenes están amparados por DACA, pero este programa amenaza con desaparecer.

“Estos jóvenes han vivido en Estados Unidos desde que eran niños y han construido sus vidas en este país,” dijo Graham. “Existe apoyo en todo el país para que estos dreamers – quienes tienen inmensos logros – se queden, trabajen, y realicen su potencial. No debemos de desperdiciar los talentos de estos jóvenes y penalizar a nuestra propia nación”, explicó el senador por Carolina del Sur.

“Nuestro proyecto de ley permitiría que estos jóvenes – que han crecido en Estados Unidos – contribuyan más plenamente al país que aman. Ellos tienen increíbles historias que contarnos y esto es algo donde ambos partidos nos podemos unir”, añadió Graham

El senador Durbin dijo que: “Cientos de miles de jóvenes talentosos que han crecido en nuestro país corren el riesgo de ser deportados a países que apenas conocen. Haré todo lo que pueda como senador de Estados Unidos para proteger a estos dreamers y darles la oportunidad de convertirse en ciudadanos para que puedan contribuir a un futuro mejor para todos.”

Durbin recordó que por primera vez introdujo el Dream Act hace 16 años y prometió continuar luchando “hasta que se convierta en ley”.

El Dream Act permitiría que los jóvenes traídos ilegalmente a Estados Unidos por su padres durante la infancia, obtengan residencia permanente y eventualmente ciudadanía estadounidense si: Son residentes de largo plazo que llegaron a Estados Unidos cuando eran niños, son graduados de la escuela secundaria tienen un Certificado de Desarrollo de Educación General (GED); si están matriculados en una escuela de educación superior, trabajan legalmente por lo menos tres años, o forman parte de las fuerzas armadas.

Adicionalmente, no deben tener antecedentes y pagar una cuota de solicitud razonable; demostrar dominio del inglés y conocimiento de la historia de Estados Unidos; no haber cometido una felonía u otro delito grave y no representar una amenaza para la seguridad nacional y la seguridad pública.

Ambos senadores promovieron en las redes sociales con varios mensajes su plan bipartidista para ayudar a los llamados dreamers.

“Nuestra propuesta de ley permite a esos jóvenes -que crecieron en Estados unidos- contribuir más plenamente al país que aman #DreamAct”, escribió el senador Graham.

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Junto con una imagen que dice “#DreamAct. Los soñadores ayudan a hacer grande a Estados Unidos”, el senador Dick Durbin, escribió: “Me siento fortalecido y alentado por los soñadores que han salido de las sombras. Haré todo lo que esté en mi poder para que sea aprobada la #DreamAct”.

Propuesta en la Cámara de Representantes

La propuesta de los senadores Graham y Durbin no es la única presentada en el Congreso para ayudar a los “dreamers” a permanecer en el país.

En marzo, el legislador republicano por Florida Carlos Curbelo, apoyado por nueve colegas de su partido, propuso una medida similar llamada “Recognizing America’s Children Act” (Ley para Reconocer a los Niños de EE.UU.), la cual ofrecería también un camino hacia la ciudadanía a los jóvenes inmigrantes que llegaron ilegalmente antes del primero de enero de 2012, y tenían 16 años o menos.

Esa legislación esencialmente es una nueva versión del Dream Act (Ley de Soñadores) que no logró ser aprobada en el Senado en 2010. Curbelo la propuso por primera vez en junio de 2015.

La medida permitiría a los soñadores obtener un estatus de “residente permanente condicional” por cinco años y eventualmente la ciudadanía, si son graduados de escuela secundaria, no tienen antecedentes penales, no dependen de la asistencia pública, obtienen un título de educación superior, sirven en las fuerzas militares o permanecen empleados. En el caso del personal militar, pueden solicitar de inmediato la naturalización.

Reacciones

De inmediato hubieron reacciones frente a la propuesta en el Senado. Uno de los primeros representantes fue Luis Gutiérrez, uno de los fervientes defensores de los soñadores y los inmigrantes en el Congreso estadounidense.

Gutiérrez señaló que “los soñadores y sus familias deben saber que hay legisladores, líderes, clérigos y comunidades que están luchando por ellos y que se unirán a ellos mientras luchan por otros inmigrantes, incluyendo a sus padres, que merecen vivir en Estados Unidos”.

Además indicó que seguirá luchando en el Congreso para lograr que se apruebe una ley que los ampare.

De igual manera, la organización Mi Familia Vota aplaudió la iniciativa en el Senado, pero al mismo tiempo su director ejecutivo, Ben Monterroso, indicó en un comunicado que se debe seguir protegiendo el programa DACA mientras el proceso legislativo sigue su curso.

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