(VOA noticias). 8 febrero – Los jueces parecen escépticos a los argumentos del gobierno de que el decreto fue motivado por los temores al terrorismo y a los de dos estados que aseguran está enfocada inconstitucionalmente en los musulmanes.

Un tribunal de apelaciones federal estadounidense espera emitir un fallo esta semana sobre la solicitud del gobierno de poner fin a una pausa temporal a la orden ejecutiva del presidente Donald Trump sobre refugiados e inmigración.

La prohibición del presidente enfrentó el martes su prueba más dura ante un panel de tres jueces de la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito en San Francisco que escuchó los argumentos del gobierno de Trump y de los abogados de los dos estados que la han impugnado.

La audiencia se enfocó en si una orden de restricción emitida por un tribunal de menor instancia debería permanecer en vigor mientras se procesa una impugnación al decreto que prohibe la entrada a personas de siete países de mayoría musulmana impuesta durante 90 días y que suspende por 120 días la llegada de refugiados a Estados Unidos.

Los jueces parecieron criticar los argumentos del gobierno de que el decreto fue motivado por los temores al terrorismo, pero también le hicieron preguntas mordaces a un abogado que afirmó que está enfocada inconstitucionalmente en los musulmanes.

La audiencia se llevó a cabo por vía telefónica —algo inusual— y se difundió en vivo desde el cibersitio de la corte a una audiencia récord a cadenas de televisión, portales web noticiosos, incluyendo la Voz de América, y redes sociales. Tan sólo en el canal de YouTube, 130.000 personas se conectaron para escuchar la audiencia.

El juez Richard Clifton, nominado por el presidente George W. Bush, le preguntó a un abogado que representa al estado de Washington y a Minnesota —los cuales impugnaron la prohibición— qué evidencia tenían de que el decreto de Trump tuvo como móvil la religión.

“Me cuesta trabajo entender por qué se supone que tenemos que inferir que se trata de animosidad religiosa cuando de hecho la gran mayoría de los musulmanes no se verán afectados”, afirmó.

Solo el 15% de los musulmanes del mundo resultaron afectados, señaló el juez, según sus cálculos. Y agregó que “la preocupación de que los que estén vinculados con sectas islámicas radicales cometan actos terroristas es difícil de negar”.

Noah Purcell, procurador general del estado de Washington, mencionó las declaraciones públicas de Trump en las que pide se prohíba la entrada de musulmanes a Estados Unidos. Dijo que los estados no tienen que demostrar que cada musulmán resulta afectado, sino solo que la prohibición fue motivada por discriminación religiosa.

Ahora el panel de jueces está deliberando si mantener esa orden, anularla, o enviar el caso de nuevo a la corte inferior para su consideración adicional. Sin importar qué se decida esta semana, el caso es probable que termine en la Corte Suprema.

Durante su argumento, el abogado de del Departamento de Justicia, August Flentje, presentó a los jueces una opción potencial de decidir mantener la prohibición a las personas que aún no están en los Estados Unidos, pero eximir a los que ya han llegado.

Rory Little, profesor de derecho en UC Hastings, dijo que no cree que los jueces hayan sido persuadidos por el argumento general del gobierno y es poco probable que levante la prohibición de hacer cumplir la orden de Trump.

“En conjunto, no suena como si la corte va a conceder la moción de revocación. Podrían tratar de limitar la orden o podrían negar la moción y devolverla al tribunal de primera instancia para reducirla, lo que me parece probablemente la decisión más estratégica, pero creo que de cualquier manera, el gobierno de Trump lo va a llevar a la Corte Suprema”.

Preguntado sobre la posibilidad de que el caso se presente ante la Corte Suprema, el propio Trump dijo el martes: “Esperemos que no tenga que hacerlo”.

“Oh, vamos a tomarlo a través del sistema”, dijo Trump. “Es muy importante. Es muy importante para el país, independientemente de mí o de quien me sustituya después”.

Si la prohibición se restablece, los opositores dicen que la decisión podría llevar a la confusión y al caos renovados en muchos de los aeropuertos de la nación, tal como lo hizo cuando la orden ejecutiva fue firmada por el presidente Trump el 27 de enero. En los aeropuertos, y algunos de ellos fueron deportados. Esa acción provocó protestas a nivel nacional y provocó acciones legales en muchos frentes.

Si el Noveno Circuito emite un fallo en el caso en lugar de regresarlo al tribunal de primera instancia, esa decisión tendrá grandes implicaciones para lo que pueda actuar la Corte Suprema.

El tribunal supremo de la nación ha quedado corto en una plaza desde la muerte el año pasado del magistrado Antonin Scalia, y ahora está dividido en partes iguales entre cuatro jueces de tendencia liberal y cuatro de tendencia conservadora. Se necesitarían los votos de cinco jueces de la Corte Suprema para revocar la sentencia de la corte de apelación, lo que significa que un empate 4-4 dejaría en su lugar lo que decida el Noveno Circuito.

La Corte Suprema también podría negarse a escuchar el caso.

Por ahora, la ejecución de la orden está totalmente suspendida, y los defensores de la inmigración han estado alentando a las personas que han obtenido visados estadounidenses a abordar aviones tan pronto como puedan. Precisamente eso es lo que han estado haciendo todos los días desde que se suspendió la orden.

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